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El Fray Bentos que Todos queremos

Cuando pienso en la ciudad en la que nací, me gustaría creer que tiene veredas intactas, por dónde se pueda recorrer de un extremo al otro de la ciudad sin tropezar, sin tener que evitar zanjas, sin tener que cortar camino por otro lado.

Cuando pienso en la ciudad en la que nací, quiero creer que puedo salir a disfrutar del aire en cualquier zona por la que camine, sin que mi experiencia se vea afectada por olores repugnantes cuando llueve, o por las vicisitudes de una empresa multinacional haciendo mantenimiento cada cierto tiempo.

Cuando pienso en la ciudad en la que nací, quisiera poder caminar de un extremo a otro sin importar la hora, sabiendo que puedo hacerlo sin riesgo a mi seguridad física, mental o moral, sin tener necesariamente que acudir al 911, a la necesidad de patrullaje o de contar con una garita del ministerio del interior cada otra cuadra.

Cuando pienso en la ciudad en la que nací, sería un placer que mis compañeros que también nacieron acá pudieran desarrollar sus carreras acá, y concretar sus metas en Fray Bentos, sin tener que mudarse a Montevideo o irse para Maldonado para alcanzar la plenitud de su profesión.

Cuando pienso en la ciudad en la que nací, sería un hermoso detalle que las volquetas de la basura estuvieran vacías, o cuando se llenaran la gente tuviera el decoro de esperar antes de depositar la basura un tiempo, lo suficiente para que las autoridades departamentales se encarguen de vaciarlas.

Que para llegar a Las Cañas hubiera un transporte frecuente, que para atravesar la ciudad se pudiera tener más frecuencias, que llegar a otras ciudades fuera más fácil, que el viaje a Young fuera más frecuente, al igual que a otras comunidades dentro del departamento.

Son sólo deseos que tengo, quiero que se concreten algún día, por eso escribo, por eso comento, ¿está mal esperar más de nuestra comunidad? Debo ser mala persona entonces.

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